Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
y en la casa del Señor moraré por largos días.
Salmos 23.6
Digno eres, Señor y Dios nuestro,
de recibir la gloria, la honra y el poder,
porque tú creaste todas las cosas;
por tu voluntad existen
y fueron creadas.
Apocalipsis 4.11

Convocatoria a ayuno congregacional

Enviado por admin el dom 20 de nov de 2016 a las 20:23
Convocatoria a ayuno congregacional

La Iglesia Cielos Abiertos convoca a todos sus miembros a un ayuno congregacional a realizarse el día miércoles 23 de noviembre, nos reunimos a las 20.30 hs. para terminar con un tiempo de oración y adoración.

Si crees que estás necesitando la intervención de Dios sobre tu vida de una manera especial, no te pierdas la oportunidad de compartir este tiempo con nosotros!

«Ahora bien —afirma el Señor —,
    vuélvanse a mí de todo corazón,
    con ayuno, llantos y lamentos.»
Toquen la trompeta en Sión,
    proclamen el ayuno,
convoquen a una asamblea solemne.
Congreguen al pueblo,
    purifiquen la asamblea;
junten a los ancianos del pueblo,
    reúnan a los pequeños
    y a los niños de pecho.

Joel 2.12, 15-16

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Cómo promover un avivamiento

Enviado por admin el lun 21 de nov de 2016 a las 06:30
Charles Finney

Extracto del capítulo 3 del libro El Avivamiento de Charles Finney

Examinad a conciencia el estado de vuestro corazón y ved dónde os halláis; si estáis andando con Dios, cada día, o si vais con el diablo.

El autoexamen consiste en contemplar vuestra vida, considerar vuestras acciones, buscar en el pasado y ver cuál es vuestro verdadero carácter. Regresad a vuestra historia pasada. Considerad vuestros pecados uno a uno. No quiero decir dar un vistazo, simplemente, sino considerarlos uno a uno. Si es necesario coged pluma y papel, y tomad nota de ellos.

Hay que repasarlos como el mercader repasa sus libros. La confesión general no basta. Los pecados fueron cometidos uno a uno. EL arrepentimiento de ellos ha de ser hecho uno a uno. Consideremos primero lo que comúnmente se llama pecados de omisión.

1. La ingratitud. Este pecado consiste en recibir favores de Dios sin mostrat o ejercitar gratitud por ellos. ¿Cuántas veces has faltado? Recuerda los actos de providencia notable, un cambio en el curso de los acontecimieno tos, algo que te salvó de la ruina. Escribe los casos de bondad de Dios cuando tú estabas en pecado, antes de la conversión, y por los cuales no has dado bastantes gracias; y lo mismo las numerosas misericordias que has recibido desde entonces. ¡Cuán largo es el catálogo de ejemplos en que tu ingratitud ha sido tan negra que te yes forzado a esconder el rostro confuso! Póstrate de rodillas y confiésalos a Dios y pide perdón. El mismo acto de confesión te traerá otros pecados a la memoria. Haz esto tres o cuatro veces y verás el número asombroso de misericordias por las cuales no has dado nunca gracias a Dios.

2. Falta de amor a Dios. Piensa cómo te sentirías agraviado si descubrieras que el afecto de los tuyos, tu esposa, tu marido, tus hijos, flaqueara; si vieras que su mente se desvía de ti y piensan en otra persona. Quizá te sentirías morir de celos, justos y virtuosos. Pues bien, Dios se llama un Dios celoso; y tú no le has dado todo el corazón, sino que le has ofendido entregando tu corazón a otros amores. ¿No crees haberle ofendido?

3. Descuido de la Biblia. Anota los casos en que quizá durante semanas, o más, la Palabra de Dios no te ha causado ningún placer. Algunos, es verdad, leen capítulos enteros de tal forma que después no pueden ni decir lo que han leído. Si es así, no es de extrañar que tu vida flote a la deriva y que tu religión sea un verdadero fracaso.

4. Incredulidad. Recuerda los casos en que virtualmente has puesto en duda la veracidad del Dios de verdad, pues esto es tu incredulidad en sus promesas y declaraciones expresas. Dios ha prometido dar el Santo Espíritu a los que se lo pidan. ¿Crees tú esto? ¿Lo has pedido? ¿Has esperado que El te conteste? ¿No has dicho virtualmente en tu corazón, cuando orabas pidiendo el Santo Espíritu: "No creo que lo reciba"? Y si no creías ni esperabas recibir la bendición que Dios te había prometido de modo especifico, ¿no es como si le acusaras de mentir?

5. Descuido de la oración. Piensa en las ocasiones en que has descuidado la oración privada, la oración familiar y las reuniones de oración; o que has orado de tal manera que has agraviado y ofendido a Dios aún más que si no hubieras orado.

6. Descuido de los medios de gracia. Cuando has permitido que, con excusas baladíes, tu descuido de asistir a las reuniones quedara justificado en tu mente; cuando has vertido desprecio sobre los medios de salvación meramente por no gozar en el cumplimiento de tus deberes espirituales.

7. La manera en que has ejecutado tus deberes. Esto es, falta de sentimiento y de fe, con un estado mental mundano, de modo que tus palabras no eran más que de labios y no merecías que Dios te escuchara o hiciera caso de ti. Cuando has caído de rodillas y "dicho tus oraciones" de modo descuidado e indiferente, hasta el punto que a los cinco minutos, ya no te habrías acordado de lo que decías.

8. Falta de amor a las almas de tus prójimos. Mira a tus amigos y parientes, y recuerda cuán poca compasión has sentido por ellos. Has estado a su lado y visto que se dirigen al infierno, pero, parece que esto no te preocupa. ¿Cuántos días ha habido en que no has hecho de su condición el tema de una simple oración sincera, ni has mostrado deseo ardiente por su salvación?

9. Falta de interés por los paganos. Quizá no te has interesado en enterarte de su condición; quiá ni aun has leído ninguna revista misionera. Mira esto y considera si es que te intereses por los paganos, y evalúa la intensidad de tus sentimientos por ellos y el deseo que tienes de su salvación. Compara con esto el deseo que tienes de tu propia salvación. ¿Cuánto has dado para que se les envíe el Evangelio? ¿Te niegas, para mostrar este interés, satisfacciones superfluas como té, café o tabaco? ¿Te has instalado cómodamente en tu estilo de vida y no estás dispuesto a pasar el menor inconveniente por ellos? ¿Oras por ellos en privado? ¿Pones aparte algo para depositar en el tesoro del Señor, cuando vas a orar? Si no haces esto y tu alma no está en agonía por los pobres paganos, ¿por qué pretendes ser cristiano en realidad? ¿No está tu profesión marcada por la hipocresia, hasta el punto que es un insulto para Jesucristo?

10. Descuido de tus deberes familiares. Piensa en la forma en que has vivido para tu familia, como has orado, qué ejemplo les has dado. ¿Qué esfuerzos directos haces habitualmente para su bienestar espiritual? ¿Qué deber para con ellos es el que no has descuidado?

11. Descuido en vigilar tu propia vida. En muchos casos te has apresurado para atender a tus asuntos particulares, y no has dedicado tiempo ni sinceridad para pasar cuentas con Dios; ¡cuán frecuentemente has descuidado vigilar tu conducta y, no estando alerta, has pecado delante del mundo, de la Iglesia y delante de Dios!

12. Descuido en la vigilancia de tus hermanos. ¿Cuántas veces has quebrantado el pacto de que vigilarías sobre ellos en el Señor? ¡Cuán poco te preocupas del estado de sus almas! Y con todo tienes el solemne deber de velar sobre ellos. ¿Qué has hecho para estar en contacto con ellos? ¿Sobre cuántos te has interesado, para conocer su estado espiritual? ¿Cuántas veces has visto a tu hermano enfriarse en la religión y no le has hablado? Le has visto empezando a descuidar un deber tras otro y no le has reprendido como hermano, con amor fraternal. Le has visto caer en pecado y le has dejado. Y todavía dices que los amas. ¡Qué hipócrita eres! ¿Cómo puedes dejarlos resbalar sin advertirles? ¿Permitirías, quedando tú indiferente, que algo así ocurriera a tu esposa o a uno de los tuyos?

13. Descuido de la abnegación, o sea, negarse a uno mismo. Hay muchos que profesan querer hacerlo todo en religión, en tanto que no se requiera negarse a sí mismos. Cuando se requiere que hagan algo en que hayan de negarse a sí mismos ¡ah!, ¡esto es demasiado! Creen que están haciendo mucho por Dios, y que hacen lo que es razonable pedir, tanto si es todo lo que pueden, como si no; pero, no están dispuestos a privarse de ninguna comodidad o conveniencia por poder servir al Señor. No están dispuestos a sufrir reproches por el nombre de Cristo. Ni a negarse los lujos de la vida, a fin de ayudar a salvar un mundo que se dirige al infierno. Se hallan tan lejos de saber que la abnegación es una condición del discipulado que no tienen idea de lo que es negarse a sí mismos. No se han negado ni aun un alfiler por Cristo y por el Evangelio. ¡Oh, estas personas se hallan camino del infierno! Están dando de su abundancia, y dan mucho, y son prontos en quejarse de que otros no dan más; cuando en verdad, no dan nada de lo que necesitan, algo de lo que hubieran podido disfrutar aunque lo hubieran retenido. Sólo dan lo que les sobra de su riqueza; y quizá la pobre mujer que pone un centavo en la colecta ha ejercido más abnegación que ellos, que han dado millares.

Vamos ahora a ocuparnos de los pecados de comisión.

14. Mundanalidad. ¿Cuál es el estado de tu corazón con relación a las posesiones mundanas? ¿Las has considerado como tuyas, como si tuvieras derecho a poseerlas en calidad de propias, según tu voluntad? Si ha sido y es así, escríbelo. Si has amado la propiedad, y la has buscado por lo que es en sí, para satisfacer tu ambición, tu espíritu mundano, o para acumularlo para tu familia, has pecado y has de arrepentirte.

15. Orgullo. Recuerda los casos en que te has descubierto en ti mismo la práctica del orgullo. La vanidad es una forma especial de orgullo. ¿Cuántas veces te has descubierto en consulta con la vanidad sobre tu vestido y apariencia? ¿Cuántas veces has pensado más y te has preocupado más de pasar tiempo decorando tu cuerpo para ir a la iglesia que en preparar tu mente para el culto a Dios? ¿Te has interesado más en tu apariencia externa, en el aspecto del hombre mortal, que en tu alma, o sea ver cómo aparece a la vista de Dios, que escudriña el corazón? De hecho te has preparado para que los otros te rindan culto a ti, en vez de prepararte tú para rendir culto a Dios. Has procurado dividir la atención en la casa de Dios, llamar más la atención del pueblo de Dios para que miren tu hermosa apariencia. Es en vano que quieras decir ahora que no te preocupa si los demás te miran o no. ¡Sé sincero! ¿Te habrías preocupado tanto de tu aspecto si todos los demás hubieran sido ciegos?

16. Envidia. Mira los casos en que has sentido envidia de los que están por encima de ti en algún aspecto. O quizá has envidiado a los que tienen más talento o son más útiles que tú. ¿No has envidiado a algunos, y has sufrido cuando oíste a otros que los elogiaban? ¿Ha sido más agradable para ti pensar en sus faltas que en sus virtudes, en sus fracasos que en sus éxitos? Sé sincero contigo mismo; y si has albergado este espíritu del infierno, arrepiéntete profundamente delante de Dios, pues de lo contrario no se te perdonará.

17. Criticas y censuras. Piensa en casos en que has mostrado un espíritu acerbo en que has hablado de otros cristianos en formas en que no había caridad ni amor; o falta de amor, que siempre requiere que esperes lo mejor en todo caso posible, y que interpretes de la mejor manera posible toda conducta dudosa.

18. Calumnia. ¿Hay ocasiones en que has hablado de las faltas de otros, reales o supuestas, a su espalda; has hablado de miembros de la Iglesia y otros sin necesidad, y sin ninguna razón buena? Esto es calumniar. No tienes por qué mentir para calumniar; el decir la verdad con la intención de perjudicar ya es calumniar.

19. Ligereza y frivolidad. ¿Con cuánta frecuencia has dado muestras de ligereza ante Dios, cosa que no te habrías permitido en la presencia de un soberano de la tierra. Te has portado como un ateo, pues te has olvidado de que hay un Dios, o le has mostrado menos respeto a El, en su presencia, del que habrías tenido por un juez de la tierra.

20. Mentir. Has de entender Io que es mentir. Mentir es todo intento de engañar; si no hay este intento no es mentira. Pero si dices algo con la intención de desviar de la pura verdad, es una meritira. No las llames con otras palabras. Para Dios son MENTIRAS, y tú eres culpable de MENTIR, y no trates de disimularlo. ¡Cuántas falsedades se cometen en los negocios, en el trato social, con palabras, aspectos y acciones que están calculados para causar una cierta impresión en otros, por razones egoístas!

21. Engaños y trampas. Escribe los casos en que has hecho algo a otro que no te habría gustado que te lo hicieran a ti. Esto es engaño. Dios ha dado la regla para este caso: "Todas las cosas que quieras que los hombres te hagan a ti, esto es Io que debes hacer a ellos." Si no Io has hecho has faltado. La regla no es que deberias hacer "todo lo que razonablemente puedes esperar que hagan para ti", porque esta regla podría admitir un cierto grado de maldad. La regla es: "Que tú quisieras que hicieran a ti."

22. Hipocresia. Por ejemplo, en tus oraciones y confesiones a Dios. Piensa en las oraciones pidiendo cosas que no quieres en realidad. Y la evidencia es que cuando has terminado de orar, no podrías decir por qué has orado. ¿Cuántas veces has confesado pecados de los que no tenías intención de apartarte, y que no tenías el solemne propósito de no repetirlos? Sí, has confesado pecados que piensas repetir, y ¡seguir viviendo!

23. Robar a Dios. Aquí entra el tiempo perdido, pasando las horas que Dios te ha dado para servirle y salvar almas, en diversiones vanas y conversación tonta, leyendo novelas o no haciendo nada; casos en que has aplicado mal tus talentos y capacidades mentales, en que has despilfarrado dinero en concupiscencias, o cosas que no necesitabas, y que no contribuyen a tu salud, bienestar o utilidad. Quizá dinero para tabaco. No diré nada de bebidas alcohólicas, porque ya doy por sentado que quien profesa religión no bebe, pero deseo que ni aun uses este verdadero veneno, el tabaco.

24. Mal humor. Quizá hayas faltado a tu esposa, hijos, resto de la familia, criados o vecinos. Pon todo esto en el papel.

25. Impedir a otros que sean útiles. Quizá has debilitado su influencia con insinuaciones contra ellos. No sólo has privado a Dios de sus talentos, sino que has atado las manos de otro. Que mal siervo es aquel que no sólo deja de hacer él lo que debe sino que, además, impide a los otros que lo hagan. Esto es el quitarles el tiempo; destruir su confianza en Cristo. Con ello te has puesto en las manos de Satanás, holgazaneando e impidiendo trabajar a otros

Si has cometido una falta contra un individuo, y te es posible, por hallarse él cerca, ve y se lo confiesas. Si está distante, escríbele. Si has defraudado a alguien, enviale el dinero con los intereses.

Haz todo esto ahora, no lo aplaces; esto lo empeoraría todo. Confiesa tus pecados a Dios, si los has cometido contra Dios, y a los hombres si los has cometido contra los hombres. No pienses escaparte andando alrededor de estas piedras de tropiezo. Quítalas. Cuando rotures tu barbecho has de quitar todos los obstáculos. Pequeñas cosas que te impiden que te sientas en lo religioso de modo diferente de lo que quisieras. Rotura la tierra, otra vez. No te desanimes, no dejes de hacerlo porque es difícil; conduce el arado, vuelve los terrones arriba y abajo, hasta que todo esté blando para recibir la semilla y rendir fruto a ciento por uno.

26. Cuando hayas terminado, a conciencia, vuelve a empezar otra vez, como dije, pensando que lo que has escrito te recordará otras cosas relacionadas con ellas. Y de nuevo, por tercera vez. Verás que puedes recordar cantidades enormes de cosas, que no te gustaría recordar en la eternidad. Prepara y repasa esta lista con el mismo cuidado y solemnidad con que te prepararías para el juicio final.

AI repasar el católogo de tus pecados asegúrate bien de tu resolución de hacer una reforma total y ahora. Todo lo que no esté bien, decide al instante que, con la ayuda y fuerza de Dios, no volverás a hacerlo. No sería de ningún beneficio examinarse a menos que hagas la decisión de enmendar todo lo que haya malo en tu corazón, tu temperamento y tu conducta.

Cuando lo hagas, si ves que en tu mente hay aún oscuridad, que no se hace la luz y que el Espíritu de Dios está apartado de ti, es que no has sido bastante concienzudo. En el progreso de la obra has de forzarte, poner toda tu intención en la obra, con la Biblia delante, probando tu corazón. No puedes esperar que Dios obre un milagro para ti, roturando el barbecho. Sólo lo hará haciendo tú uso de los medios. Concentra tu atención en tus pecados. No puedes pensar en ellos mucho tiempo y a conciencia sin ver Io malvado de los mismos y sentirlo, sentirlo profundamente.

La experiencia demuestra que es beneficioso el repasar la propia historia de esta manera. Ponte a trabajar en ello; decide que no pararás hasta que puedas orar. No tendrás nunca el Espíritu de Dios en ti hasta que hayas desentrañado todo este misterio de iniquidad y presentado tus pecados delante de Dios. Que este trabajo de arrepentimiento y plena confesión, este quebrantamiento delante de Dios, tengan lugar y tendrás el espíritu de oración, en abundancia, a rebosar. La razón por la cual tan pocos cristianos conocen este espíritu de oración, es porque nunca se han tomado el trabajo de examinarse debidamente y someter sus corazones de esta forma.

27. No sería de ningún valor el predicarte si tu corazón está endurecido, en barbecho. El labrador no echa su semilla sobre la roca. No produciría nada. Por ello entre los que profesan religión hay tan poco fruto; mucho exterior, pero poco sentimiento. Hay mucha actividad y poca piedad. Si sigues así en los caminos de Dios, seguirás endureciéndote, las cosas empeorarán, como la lluvia y la nieve hacen más espesa la costra de un campo en barbecho y vuelven los terrones más duros.

28. Los que professan religión no deberían estar nunca satisfechos o esperar un avivamiento, por el mero hecho de despertar de su sueño, jactarse y hablar mucho, aunque sea a los pecadores. Tienen que empezar roturando su campo. Una vez hecho esto, para conseguir un modo de sentir más profundo, lo que hay que hacer es salir y ver a los pecadores camino al infierno y hablar con ellos y guiar sus aimas desorientadas. Entonces recibirás más sentimiento. Te puedes entusiasmar sin esta roturación; puedes mostrar mucho celo, pero no durará, y no vas a hacer mella en los pecadores, ni los retendrás. La razón es que lo harás de modo mecánico sin la debida preparación.

29. Y finalmente, ¿estás dispuesto a roturar tu campo en barbecho? ¿Quieres seguir este curso que se te indica y perseverar en él hasta que estés del todo despierto? Si dejas de hacerlo, de prepararte, no puedes seguir conmigo mucho trecho. He ido contigo tan lejos como pude para serte útil, pero ahora has de roturar el campo. De lo contrario todo lo que me queda por decir no te será de ninguna utilidad. Más aún, te hará peor, te endureceá. Si no te pones a trabajar en esto inmediatamente puedes estar seguro que no tienes interés en un avivamiento, que has abandonado a tu pastor y le dejas para que luche solo. Si no lo haces, puedo decirte que has olvidado a Cristo, porque rehusas arrepentirte y volver a tus obras del principio, como hacía la iglesia del Apocalipsis.

Etiquetas: Artículos Charles Finney Santidad

¡SOMOS BENDECIDOS AL RECORDAR!

Enviado por admin el vie 16 de sep de 2016 a las 08:24
Obelisco de oración

Hoy se cumplen 15 años del obelisco de oración que convocó a 400.000 creyentes, la mayor multitud que se haya reunido en nuestro país para orar en un mismo lugar, bajo el lema JESUCRISTO POR TODOS Y PARA TODOS. Nos hace bien recordar para saber cómo y por qué llegamos hasta aquí, con la bendición del Señor: “Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí” Isaías 46:9. Ese acto, que fue la repetición del que celebráramos dos años antes también en septiembre con 250.000 creyentes en el mismo lugar, fue, entre otras cosas, la demostración de una Iglesia del Señor en la Argentina que cree firmemente en el clamor a Dios y que la oración es el medio indicado por el Señor para nuestra comunión con Él y para nuestra sociedad con el Propósito de Él.

Podemos hacer una hermosa cronología en el desarrollo del evangelio en el país a raíz de estos obeliscos de oración, y lo hacemos en el tiempo cuando hoy mismo celebramos EL DÍA DE LAS ESCUELAS EVANGÉLICAS, en cuya educación las nuevas generaciones son preparadas para servir a Dios y a la patria. PASANDO LA ANTORCHA cumple 13 años, un espacio que reúne a jóvenes de menos de 45 años con llamado de Dios, con el propósito de influenciar las distintas esferas de la sociedad con los valores cristianos, espacio que sigue creciendo, haciendo eco de cómo estos líderes desde áreas como gobierno, educación, medios de comunicación, arte, empresas, etc., son un factor de bendición para nuestra nación.

A través de la CADENA NACIONAL DE ORACIÓN vemos viralizado la oración por todo el suelo de nuestro país. No que antes no hubiésemos orado, sino que ahora lo hacemos de una manera tal que podemos decir sin equívocos que todo el país ora durante todo el año en forma conjunta y coordinada, en donde la Iglesia se acerca a la sociedad a orar con ella, en los comercios, lugares de gobierno, instituciones, plazas y templos. Esta iniciativa de oración cuenta asimismo con una Declaración de Interés Nacional por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto. ACIERA respalda y alienta todos los motivos y esfuerzos de oración que realizan los diferentes integrantes del Cuerpo de Cristo, como quienes convocan, entre otros, a la oración específicamente por la NIÑEZ, por las MISIONES, por las AUTORIDADES, los que convocan a orar por la EVANGELIZACIÓN, y asimismo por la oración, ayuno y renovación personal que arranca el 23 de octubre y se extiende por 40 días, culminando el 1 de diciembre a través de Argentina Oramos por Vos. Así se genera una masa crítica que ora sin cesar.

Y como la Palabra lo enseña, el secreto del andar y obrar en los caminos del Reino, es LA UNIDAD, y alabamos al Señor por cuanto se puede contar para Su Gloria por tantos y tantos que en nuestro país nos UNIMOS en un mismo sentir, para darle marco a tanto obrar de Dios en medio nuestro. Nos gozamos en el Señor y a su vez celebramos que tantos países del continente destaquen el tiempo de UNIDAD que vive la Iglesia del Señor en la Argentina.

Sigamos extendiendo las redes para seguir sorprendiéndonos con lo que Dios hace y hará con Su iglesia en el país.

“¡ALABADO SEA POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS EL AUTOR Y CONSUMADOR DE NUESTRA FE! “A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén”. 1ª Pedro 5:11

“Extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”. Filipenses 3:14

 

Consejo Directivo Nacional

ACIERA

Bs. As., 15/09/2016

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Salud, dinero y cerebro: por qué vale la pena estudiar

Enviado por admin el mar 2 de ago de 2016 a las 18:24

La formación impacta en la calidad de vida de las personas y de los pueblos. La importancia de acortar las brechas de acceso.

Salud, dinero y cerebro: por qué vale la pena estudiar

¿Vale la pena estudiar una carrera en la universidad? Disparaba una nota hace un par de días bajo una chorrera de estadísticas que vinculan el grado de estudio y la chances de obtener trabajo. El artículo plantea algo que probablemente sea real, puede que la universidad no esté formando personas para los trabajos que se necesitan hoy o se necesitarán en el futuro. Ocurre que los cambios en los planes de estudio de las carreras universitarias son mucho más lentos que los cambios en la tecnología que afecta a la sociedad y al tipo de capacidades que debería tener un ciudadano que entra al mundo laboral. Será por eso que, en un intento por alcanzar las necesidades sociales, se crean nuevas universidades con nuevas carreras, pero esto, evidentemente no es suficiente. O sea, hay que tener una discusión sobre lo que se enseña en la universidad, de eso no tenemos dudas, pero de ahí a preguntarse si vale la pena estudiar una carrera universitaria (o desaconsejarlo, como una madre estadounidense a sus hijos en una carta que se viralizó) hay un trecho, probablemente tan largo como la muralla china o una manada de 400 elefantes tomados de sus colitas. El problema está en suponer que la educación solamente sirve para conseguir un trabajo. Quizás nos traten de jipis anticapitalistas, pero creemos que la educación va mucho más allá de lo laboral. Pero ¿hay evidencias para sostener esto? Bueno, veamos.

Si bien a simple vista la respuesta a si vale la pena estudiar parecería muy obvia, es saludable, en principio, entender que existen correlaciones que vinculan conceptos muy simples y específicos. Conceptos e ideas que si bien parecen lógicas y demasiado obvias, a veces pasan desapercibidas para una parte grande la humanidad. Es por ese motivo que es importante comprender y enseñar el por qué es importante estudiar.

Para comenzar este entramado educativo arrancaremos por uno de los conceptos más estudiados estadísticamente que dice “cuantos más años de estudios tenemos, mejor dicho, cuantos más años de educación tienen los individuos de los países, más ricos son esos países”. O lo que es igual pero más terrible, cuando menor es el acceso a la educación más pobres son los países. Seguramente muchos podrán argumentar que es una simple correlación y probablemente van a tener razón.

Pero qué pasa si a esta mera correlación le sumamos otra que dice que el grado de riqueza varía con la salud de los pueblos. Es lógico y también está muy estudiado, pero está bueno parar un segundo y deducir que más educación es más riqueza y más riqueza es mejor salud, en ese u en otro orden, así que como mínimo estaría siendo muy copado el hecho de ponerse guardapolvo y aprender.

Ahora bien, con esta información quizás podamos reformular la pregunta inicial y preguntarnos: ¿está bueno estudiar para vivir mejor? Si vivir mejor es tener más esperanza de vida, salud y dinero. Parecería que sí.

Entonces ¿tener dinero me acerca de alguna u otra forma una mejor calidad de vida? No necesariamente, pero existen evidencias científicas que confirman que poseer un mínimo de dinero nos proporciona la suficiente liberación de carga mental que es necesaria para tomar buenas decisiones. Cobrar un sueldo no solo puede aliviar tu situación financiera, sino también liberar un gasto de "energía mental" que puede ser empleada en resolver otros problemas que tienen que ver con inhibir impulsos que nos llevan a tomar malas decisiones una y otra vez. En otras palabras, cuando el bolsillo te urge y cada día tenés que apretar el cinturón un poco más, la demanda cognitiva por la supervivencia es tan elevada que le quita la posibilidad redistribuir parte de esa "energía o nafta" en resolver otras demandas cognitivas.

Si a esta altura del texto seguís dudando sobre la importancia de la educación te puedo contar que desde hace unos años la humanidad tiene la posibilidad de espiar cómo funciona el cerebro, gracias a un aparato llamado resonador magnético funcional. Este avance tecnológico además de generar miles de datos para mejorar el diagnóstico de enfermedades, nos permite empezar a comprender qué partes de nuestro cerebro son activadas ante determinados estímulos, situaciones o decisiones.

Esta tecnología, por ejemplo, les permite a los científicos medir la superficie de la corteza (o sea la parte externa de nuestro cerebro). Estructura que funcionaría como una posible área del cerebro a ser candidata como indicador sensible sobre las capacidades cognitivas. Es decir que más desarrollo cognitivo correlacionaría con el crecimiento de esta región periférica y fundamental de nuestro cerebro.

Fue así que a partir del uso de esta tecnología hace muy poco muchos neurocientíficos se preguntaron ¿qué tal si analizamos el nivel educativo de los padres y lo comparamos con el tamaño de las regiones relacionadas con el lenguaje, la lectura y las funciones ejecutivas (razonar, tomar de decisiones) de sus hijos? Quizás de esa forma podremos comprender por qué vale la pena estudiar.

La respuesta fue realmente bastante abrumadora. Cuando los padres no fueron a la universidad (tuvieron 12 años de educación formal) los científicos hallaron que sus hijos tenían la corteza cerebral más pequeña (aproximadamente 3 %) que los hijos de padres que sí habían ido. Así es querido lector, tu formación educativa influye directamente en el tamaño del cerebro de tu hijo.

Pero no termina ahí. Para sumar culpa al desarrollo cerebral de tus hijos, los investigadores hicieron la misma evaluación pero separando a los padres según los ingresos. De nuevo, encontraron una correlación entre el tamaño de la corteza y los recursos económicos. Esta vez, con diferencias cercanas al 6% cuando comparamos las cortezas de los hijos de familias pobres con las de las familias de clase media. Cuanto más pobre sos, más jíbaros son tus hijos. Terrible.

Pero entonces, ¿necesito ser rico para tener más capacidades cognitivas? Definitivamente no. Porque no se observan diferencias entre los cerebros de personas de recursos medios y altos. A partir de la clase media, tener más dinero no mejora tu cognición.

Entender que tener el cerebro más pequeño a causa de la marginalidad está vinculado directamente a déficits cognitivos es comprender una parte importante de la condena social. En simples palabras, justificar científicamente que las deficiencias económicas y sobre todo educativas producen un deterioro intelectual, por el que seguramente se perpetúe infinitamente la pobreza. Tomar malas decisiones, no tener la capacidad para comprender, no poder razonar correctamente o tener problemas de aprendizaje se asocia con los niveles terribles de desigualdad. Acotar esa brecha es brindar la posibilidad de poder crecer.

Por vos, por tu salud, por tu cerebro, por tus hijos, por un mundo mejor definitivamente VALE LA PENA ESTUDIAR.

Dr. Fabricio Ballarini. Investigador CONICET. Laboratorio de Memoria, IBCN, Facultad de Medicina (UBA). Autor de REC. Actualmente realiza todos los días Neuroqué? en Tecnópolis un espectáculo para enseñarle los misterios del cerebro a los chicos.

Fuente: Diario Clarín

Etiquetas: Vida sana

¿Qué es lo más importante?

Enviado por admin el lun 25 de jul de 2016 a las 16:07
¿Qué es lo más importante?

En la reunión de oración del miércoles pasado leíamos un pasaje en el que Jesús destacaba cuáles eran los asuntos más importantes de la Ley:

23 »¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Dan la décima parte de sus especias: la menta, el anís y el comino. Pero han descuidado los asuntos más importantes de la ley, tales como la justicia, la misericordia y la fidelidad. Debían haber practicado esto sin descuidar aquello. 24 ¡Guías ciegos! Cuelan el mosquito pero se tragan el camello.

Mateo 23.23-24

Este pasaje se enmarca en medio de un cruce que Jesús tuvo con los fariseos y maestros de la ley en el que Jesús terminó acusándolos de hipócritas. (cf. Mt. 23.1-39)

Muchos usan o han usado este pasaje para justificar la práctica de dar los diezmos en tiempos de la gracia o del Nuevo Testamento, el razonamiento es el siguiente, si Jesús dijo que: “Debían haber practicado esto [la justicia, la misericordia y la fidelidad] sin descuidar aquello [el diezmo de la menta, el anís y el comino].”, entonces concluimos que Jesús enseñó que el diezmo también era para el Nuevo Testamento.

Ya hemos enseñado acerca del diezmo en otras oportunidades. Pero en este contexto, no es el diezmo la enseñanza central, Jesús está acusando a los religiosos de su época de hipócritas y de haber descuidado lo más importante. Ese es el punto: “lo más importante”. Y lo más importante no es el diezmo aquí, sino: “la justicia, la misericordia y la fidelidad”.

Vivimos en tiempos en que las frases: “más lindo”, “más grande”, “más caro”, “más eficiente”, “más fuerte”, “más ...” guían muchas de nuestras decisiones. No deberíamos desaprovechar la oportunidad que nos ofrece el Señor de saber de qué se trata “lo más importante” de la Ley, qué es “lo más importante” para Dios.

Hay un pasaje muy parecido del AT que es la base de la afirmación del Señor:

6 ¿Cómo podré acercarme al
    y postrarme ante el Dios Altísimo?
¿Podré presentarme con holocaustos
    o con becerros de un año?
7 ¿Se complacerá el Señor con miles de carneros,
    o con diez mil arroyos de aceite?
¿Ofreceré a mi primogénito por mi delito,
    al fruto de mis entrañas por mi pecado?
8 ¡Ya se te ha declarado lo que es bueno!
    Ya se te ha dicho lo que de ti espera el Señor:
Practicar la justicia,
    amar la misericordia,
        y humillarte ante tu Dios.

Miqueas 6.6-8


Consiste de varias preguntas acerca de cómo debemos o podemos relacionarnos con Dios:


¿Cómo me puedo acercar a Dios?

6a ¿Cómo podré acercarme al y postrarme ante el Dios Altísimo?

Lo primero que podemos observar de forma implícita en la pregunta es que hay un deseo de acercarse y, por lo tanto, que se está lejos.

Somos criaturas de Dios. Eso nos lleva naturalmente a querer acercarnos a nuestro creador, así como un bebé que quiere estar con su madre.

Todos tenían, y aún tenemos hoy, la misma inquietud. Lo que difiere es la respuesta que hemos hallado a esa inquietud.

La respuesta más común a esta pregunta es: “haciendo algo que a Dios le agrade”. Siempre pensamos los hombres que debemos hacer algo para agradar a Dios. Entonces surge la siguiente pregunta:


¿Es con ofrendas la manera de acercarme?

6b ¿Podré presentarme con holocaustos o con becerros de un año?

¿Será que Dios necesita de mis ofrendas? Era muy común en aquella época acercarse a Dios presentando ofrendas. No solo el pueblo de Dios lo hacía, también los pueblos paganos se acercaban a sus dioses presentando diversas ofrendas, aún hasta sus propios hijos! Pero Dios se encargaba de dejarlo en claro:

6 Porque más me deleito en la lealtad que en el sacrificio,
y más en el conocimiento de Dios que en los holocaustos.

Oseas 6.6

Hoy, al menos en occidente, ya no se ofrendan hijos, y si sucede, en general se trata de hechos aislados.

Pero todavía persiste el pensamiento de acercarse a Dios a través de las ofrendas. Tal es así, que en los últimos años se ha creado casi un culto a la ofrenda. Se aparta un tiempo significativo para el “momento” de las ofrendas. En algunas congregaciones ya hay dos “momentos” para la ofrenda dentro del culto. Y hemos desglosado a la ofrenda en varias categorías:

  • ofrendas
  • diezmos
  • primicias
  • pactos
  • ofrendas especiales
  • siembras

Pablo era más sencillo en su enseñanza:

7 Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría.

2 Corintios 9.7


¿Cuánta ofrenda es suficiente?

7 ¿Se complacerá el Señor con miles de carneros, o con diez mil arroyos de aceite?
¿Ofreceré a mi primogénito por mi delito, al fruto de mis entrañas por mi pecado?

¿Cuánto es suficiente para Dios?:

  • ¿El diezmo?
  • ¿El diezmo + algunas ofrendas?
  • ¿El diezmo + algunas ofrendas + las primicias?
  • ¿El diezmo + algunas ofrendas + las primicias + algunos pactos que me permitan recuperarme de las tres anteriores?
  • ¿El diezmo + algunas ofrendas + las primicias + algunos pactos que me permitan recuperarme de las tres anteriores + algunas ofrendas para destinos especiales (construcción del templo, casa pastoral, etc.)?
  • ¿El diezmo + algunas ofrendas + las primicias + algunos pactos que me permitan recuperarme de las tres anteriores + algunas ofrendas para destinos especiales (construcción del templo, casa pastoral, etc.) + algunas siembras para otros ministros o ministerios itinerantes?...

¿Cuánto es suficiente para Dios?


La respuesta

8 ¡Ya se te ha declarado lo que es bueno!
    Ya se te ha dicho lo que de ti espera el Señor:
Practicar la justicia,
    amar la misericordia,
        y humillarte ante tu Dios.

La respuesta del Señor para nosotros es que la religión externa sin una experiencia interna, es decir, sin una realidad interior, no tiene ningún valor para Dios!

Si observamos en detalle lo que el Señor espera de nosotros, nos daremos cuenta que no es algo que podamos realizar nosotros solos. Para cumplir estas cosas nos será necesario el nuevo nacimiento del que habló el Señor en el evangelio de Juan.

Lo que Dios espera de nosotros no es ni más ni menos que el fruto del Espíritu Santo.

El apóstol Pedro lo aclara en Hechos 15:

9 Sin hacer distinción alguna entre nosotros y ellos, purificó sus corazones por la fe. 10 Entonces, ¿por qué tratan ahora de provocar a Dios poniendo sobre el cuello de esos discípulos un yugo que ni nosotros ni nuestros antepasados hemos podido soportar? 11 ¡No puede ser! Más bien, como ellos, creemos que somos salvos por la gracia de nuestro Señor Jesús.

Hechos 15.9-11

 

Justicia
La justicia de Dios es la que busca proteger el derecho de los oprimidos.
Actuar con justicia significa que tengo en cuenta a Dios en mi comportamiento diario y estoy atento a Su voz para ser un instrumento de justicia en sus manos.
No hemos sido puestos para juzgarnos entre nosotros.

Misericordia
Acciones y actitudes bondadosas de una persona frente a otra. Es algo que se vive con relación al prójimo.

Humillarse ante Dios
Es la disposición a vivir como Él ordena, a obedecerle. Los humildes delante de Dios son los que viven, de forma práctica, como Dios les ordena.

Etiquetas: Gustavo Pardo

Torre fuerte

Enviado por admin el dom 10 de jul de 2016 a las 23:28

10 Torre fuerte es el nombre de Jehová;
A él correrá el justo, y será levantado.

Proverbios 18.10 (RVR60)

Antiguamente las ciudades se protegían con murallas y torres. Las murallas servían principalmente para impedir el igreso a las ciudades y las torres, habitualmente más altas, para observación y para defenderse arrojando toda clase de objetos y para la instalación de maquinaria de guerra.

El autor del proverbio, posiblemente tendría en mente imagenes semejantes a la siguiente:

Con la imagen en mente, dos puntos a tener en cuenta:

1. El nombre de Jehová es torre fuerte. No dice que sea "parecido a una...", "como si fuera una..." o "semejante a...". Para nosotros, Su nombre, ES una torre fuerte.

2. Lo segundo, es que debemos correr a ella. Una torre fuerte puede ser un lugar donde podremos hallar seguridad, fortaleza, descanso, entre otras cosas. Pero sólo si corremos hacia ella. De nada nos servirá si no corremos hacia ella, si sólo la contemplamos o pensamos en ella.

Los nombres de Dios. En las Escrituras podemos encontrar muchas referencias al nombre de Dios. Algunas de ellas a continuación:

  1. Jehová-tsidkenuPerdón y liberación del pecado

    5 He aquí, vienen días —declara el Señor—
    en que levantaré a David un Renuevo justo;
    y El reinará como rey, actuará sabiamente,
    y practicará el derecho y la justicia en la tierra.
    6 En sus días será salvo Judá,
    e Israel morará seguro;
    y este es su nombre por el cual será llamado:
    “El Señor, justicia nuestra.” 
    Jeremías 23.5-6 (LBLA)

    Tanto si te sentís culpable actualmente como si no, el Señor es nuestra justicia.
    Algunos se sienten culpables hoy mismo de cosas que han sucedido tal vez no hace mucho tiempo. Para vos: el Señor es nuestra justicia!
    Otros, por cosas de un pasado lejano, tal vez ya no se sienten tan culpables, sin embargo la culpa los acompaña a cada instante de sus vidas, y por esa culpa no se permiten ser bendecidos ni que Dios los bendiga. Inconscientemente no se sienten dignos de disfrutar alguna bendición por la culpa. Para ellos, el Señor es nuestra justicia!
    Para los que la culpa nos acecha con su maldición: Torre fuerte es el nombre de Jehová-tsidkenu!!! El Señor es mi justicia.
     

  2. Jehová-shalom - Salud y armonía con Dios, satisfacción y plenitud en la vida

    22 Al ver Gedeón que era el ángel del Señor, dijo: ¡Ay de mí, Señor Dios! Porque ahora he visto al ángel del Señor cara a cara. 23 Y el Señor le dijo: La paz sea contigo, no temas; no morirás. 24 Y Gedeón edificó allí un altar al Señor y lo llamó El Señor es Paz, el cual permanece en Ofra de los abiezeritas hasta hoy. Jueces 6.22-24 (LBLA)

    El camino a nuestro Dios a quedado abierto. No hay motivos para no estar en paz con Dios cuando has recibido a Jesucristo en tu vida y has hecho de Él tu Señor.
     

  3. Jehová-shamma - Dios está aquí

    35 La ciudad tendrá dieciocho mil codos en derredor; y el nombre de la ciudad desde ese día será: el Señor está allíEzequiel 48.35 (LBLA)

    Es la promesa de Su presencia en medio de su pueblo, todos nosotros.
     

  4. Jehová-rapha - Promesa de salud y sanidad

    26 Y dijo: Si escuchas atentamente la voz del Señor tu Dios, y haces lo que es recto ante sus ojos, y escuchas sus mandamientos, y guardas todos sus estatutos, no te enviaré ninguna de las enfermedades que envié sobre los egipcios; porque yo, el Señor, soy tu sanadorÉxodo 15.26 (LBLA)
     

    Rapha significa: “curar, sanar, restaurar, no solo en el sentido físico, sino también en el sentido moral y espiritual”.

    Si necesita sanidad física, sanidad emocional, fortaleza contra la depresión, enfoque su atención a la sangre de Jesús, no en sí mismo o en cómo se siente.
     

  5. Jehová-yireh - Dios proveerá

    14 Y llamó Abraham aquel lugar con el nombre de El Señor Proveerá, como se dice hasta hoy: En el monte del Señor se proveerá. Génesis 22.14 (LBLA)

    Libertad de la maldición de la ley, que nos acarreaba fracaso e incapacidad:

    13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros (porque escrito está: Maldito todo el que cuelga de un madero), 14 a fin de que en Cristo Jesús la bendición de Abraham viniera a los gentiles, para que recibiéramos la promesa del Espíritu mediante la fe. Gálatas 3.13-14 (LBLA)

    En Deuteronomio 28 se detallan las cosas que Dios desea proveer a sus hijos:

    1 Y sucederá que si obedeces diligentemente al Señor tu Dios, cuidando de cumplir todos sus mandamientos que yo te mando hoy, el Señor tu Dios te pondrá en alto sobre todas las naciones de la tierra. 2 Y todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán, si obedeces al Señor tu Dios: 3 Bendito serás en la ciudad, y bendito serás en el campo. 4 Bendito el fruto de tu vientre, el producto de tu suelo, el fruto de tu ganado, el aumento de tus vacas y las crías de tus ovejas. 5 Benditas serán tu canasta y tu artesa. 6 Bendito serás cuando entres, y bendito serás cuando salgas.
    7 El Señor hará que los enemigos que se levanten contra ti sean derrotados delante de ti; saldrán contra ti por un camino y huirán delante de ti por siete caminos. 8 El Señor mandará que la bendición sea contigo en tus graneros y en todo aquello en que pongas tu mano, y te bendecirá en la tierra que el Señor tu Dios te da. 9 Te establecerá el Señor como pueblo santo para sí, como te juró, si guardas los mandamientos del Señor tu Dios y andas en sus caminos. 10 Entonces verán todos los pueblos de la tierra que sobre ti es invocado el nombre del Señor; y te temerán. 11 Y el Señor te hará abundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu ganado y en el producto de tu suelo, en la tierra que el Señor juró a tus padres que te daría. 12 Abrirá el Señor para ti su buen tesoro, los cielos, para dar lluvia a tu tierra a su tiempo y para bendecir toda la obra de tu mano; y tú prestarás a muchas naciones, pero no tomarás prestado. 13 Y te pondrá el Señor a la cabeza y no a la cola, sólo estarás encima y nunca estarás debajo, si escuchas los mandamientos del Señor tu Dios que te ordeno hoy, para que los guardes cuidadosamente; 14 no te desvíes de ninguna de las palabras que te ordeno hoy, ni a la derecha ni a la izquierda, para ir tras otros dioses y servirles. Deuteronomio 28.1-14 (LBLA)

 

10 Torre fuerte es el nombre de Jehová;
A él correrá el justo, y será levantado.

Proverbios 18.10 (RVR60)

 

Etiquetas: Gustavo Pardo

Feliz bicentenario de la Independencia

Enviado por admin el sáb 9 de jul de 2016 a las 15:10

Feliz bicentenario de la Independencia (1816 - 2016) para todos los argentinos!!!
‪#‎FelizDiaDeLaPatria‬
‪#‎BicentenarioDeLaIndependencia‬

La Biblia en el celular

Enviado por admin el dom 24 de abr de 2016 a las 21:28
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  • Traducción en Lenguaje Actual TLA
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  • La Biblia de las Americas LBLA
  • Biblia Dios Habla Hoy DHH
  • Bíblia Catalana, Traducción Interconfesional BCI
  • Reina Valera Contemporánea RVC

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Inicio del curso: PANORAMA DE LA BIBLIA, en abril

Enviado por admin el jue 3 de mar de 2016 a las 22:23
Panorama de la Biblia

Panorama de la Biblia es un curso que introduce la Biblia sección por sección enseñando las verdades principales de cada parte y dando una visión panorámica de la obra de Dios desde Génesis a Apocalipsis. Guía al estudiante a leer su Biblia, a usar diagramas y saber ubicar los lugares bíblicos en el mapa. Propone al estudiante tareas prácticas para su ministerio en la iglesia. Para más información haz click en el enlace a continuación: Panorama de la Biblia.

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Bautismos en el Río Limay, febrero 2016

Enviado por admin el jue 3 de mar de 2016 a las 00:34

Hermoso sábado en el Río Limay, compartiendo la experiencia del bautismo con mucha alegría!

3 ¿Acaso no saben ustedes que todos los que fuimos bautizados para unirnos con Cristo Jesús, en realidad fuimos bautizados para participar en su muerte4 Por tanto, mediante el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, a fin de que, así como Cristo resucitó por el poder del Padre, también nosotros llevemos una vida nueva.

Romanos 6.3-4 (NVI)

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